Preguntas sobre la identidad del operador
¿Quién opera la plataforma? No el nombre comercial, sino la razón social de la empresa. ¿En qué país está registrada esa empresa? ¿Bajo qué regulador opera y con qué número de autorización? Si estas preguntas no tienen respuesta clara en la web de la plataforma, sin necesidad de registrarse, eso ya es información útil. Una entidad con las cuentas en orden no tiene motivos para ocultar estos datos.
Preguntas sobre los costes reales
¿Cuáles son todas las comisiones aplicables? No solo las de operación, sino también las de depósito, retirada, inactividad y conversión de divisas. ¿Existe un depósito mínimo y qué ocurre si quieres retirar una cantidad inferior? ¿Los costes están fijados o pueden cambiar sin previo aviso según los términos? La comparación entre plataformas solo es honesta si se hace sobre la base de los mismos conceptos de coste.
Preguntas sobre qué ocurre si algo va mal
¿Existe un proceso de reclamación documentado? ¿A qué organismo puedes acudir si la plataforma no responde? Si la plataforma opera bajo la CNMV, tienes acceso al servicio de reclamaciones de ese organismo. Si opera bajo otro regulador europeo, ese regulador tiene su propio mecanismo. Si no opera bajo ningún regulador reconocible, el acceso a mecanismos de protección puede ser muy limitado.